Cómo crear una fórmula cosmética: porcentajes, gramos y el famoso 100 %

Cómo crear una fórmula cosmética: porcentajes, gramos y el famoso 100 %

Cuando comenzamos a elaborar productos cosméticos artesanales, es muy común trabajar con recetas que dicen cosas como:

1 cucharada de aceite

½ cucharadita de glicerina

unas gotas de vitamina E

1 taza de agua

Y para realizar nuestras primeras creaciones, este tipo de instrucciones puede parecer sencillo.

Pero llega un momento en el que comenzamos a preguntarnos:

¿Cómo puedo hacer exactamente la misma fórmula en una cantidad diferente?

¿Por qué las fórmulas cosméticas aparecen en porcentajes?

¿Por qué deben sumar 100 %?

¿Cómo convierto esos porcentajes en gramos?

¿Qué significan Fase A, Fase B y Fase C?

Y ahí comenzamos a descubrir una forma diferente de trabajar.

En lugar de pensar solamente en una receta, comenzamos a pensar en una fórmula.

En esta guía de Alchemy vamos a aprender juntos algunos de los conceptos básicos que pueden ayudarnos a organizar y comprender mejor nuestras formulaciones cosméticas.


🧪 Receta y fórmula: ¿son exactamente lo mismo?

En el lenguaje cotidiano podemos utilizar ambas palabras de manera bastante parecida.

Pero cuando comenzamos a estudiar formulación, resulta útil hacer una distinción.

Una receta puede decirnos:

qué ingredientes utilizar y cuánto añadir.

Una fórmula expresada en porcentajes nos permite ver además qué proporción representa cada ingrediente dentro del producto completo.

Por ejemplo:

Una receta podría decir:

70 g de agua

5 g de glicerina

10 g de aceites

Pero si solamente tenemos esos números, todavía necesitamos conocer el tamaño total del lote para comprender qué proporción representa cada ingrediente.

Cuando trabajamos en porcentajes, esa relación queda mucho más clara.


💯 ¿Por qué una fórmula cosmética debe sumar 100 %?

Esta fue una de esas preguntas que probablemente todos nos hacemos cuando empezamos:

¿Por qué tiene que dar exactamente 100?

La respuesta es sencilla:

Porque el 100 % representa la fórmula completa.

Imagina una botella llena con nuestro producto terminado.

Todo lo que existe dentro de esa botella representa el:

100 %

Cada ingrediente ocupa una parte de ese total.

Por ejemplo:

Ingrediente Porcentaje
Agua destilada 70 %
Aloe vera líquido 10 %
Aceite 8 %
Cera emulsificante 5 %
Glicerina 4 %
Otros ingredientes 2 %
Conservante 1 %
TOTAL 100 %

Eso significa que, de cada 100 partes de nuestra fórmula, 70 corresponden al agua, 10 al aloe, 8 al aceite, etc.

Todos los ingredientes juntos representan el producto completo.

Por eso, cuando una fórmula está expresada completamente en porcentajes:

la suma debe ser 100 %.


🤔 Pero espera… ¿100 % significa que tengo que preparar 100 gramos?

¡No!

Y esta diferencia es importantísima.

Porcentaje = proporción

Gramos = cantidad que pesamos

Una fórmula puede sumar 100 % y utilizarse para fabricar:

100 g

250 g

500 g

1,000 g

5 kg

o cualquier otro tamaño de lote.

Los porcentajes permanecen iguales.

Lo que cambia son los gramos.


⚖️ Un ejemplo que hace que todo tenga sentido

Supongamos que tenemos esta fórmula sencilla:

Ingrediente %
Agua destilada 70 %
Aloe vera líquido 10 %
Aceite 8 %
Cera emulsificante 5 %
Glicerina 4 %
Otros ingredientes 2 %
Conservante 1 %
TOTAL 100 %

Si queremos preparar 100 g, calcular los gramos resulta especialmente fácil:

Ingrediente % Para 100 g
Agua destilada 70 % 70 g
Aloe vera líquido 10 % 10 g
Aceite 8 % 8 g
Cera emulsificante 5 % 5 g
Glicerina 4 % 4 g
Otros ingredientes 2 % 2 g
Conservante 1 % 1 g
TOTAL 100 % 100 g

En un lote de 100 g ocurre algo muy conveniente:

1 % = 1 g

Pero eso sucede porque nuestro lote pesa exactamente 100 g.

No debemos confundir esa coincidencia con la definición de porcentaje.


🧮 ¿Y si quiero preparar 500 g?

Aquí aparece una de las grandes ventajas de trabajar con porcentajes.

Utilizamos esta fórmula:

Gramos necesarios = (% del ingrediente ÷ 100) × peso total del lote

Por ejemplo, queremos utilizar glicerina al 4 % en un lote de 500 g:

4 ÷ 100 = 0.04

0.04 × 500 = 20 g

Necesitamos:

20 g de glicerina

Ahora podemos calcular toda nuestra fórmula:

Ingrediente % Para 100 g Para 500 g
Agua destilada 70 % 70 g 350 g
Aloe vera líquido 10 % 10 g 50 g
Aceite 8 % 8 g 40 g
Cera emulsificante 5 % 5 g 25 g
Glicerina 4 % 4 g 20 g
Otros ingredientes 2 % 2 g 10 g
Conservante 1 % 1 g 5 g
TOTAL 100 % 100 g 500 g

La fórmula sigue siendo la misma.

Solo cambió el tamaño del lote.


🔢 Otro ejemplo: preparemos 250 g

Supongamos que un ingrediente se utiliza al 3 %.

Queremos preparar 250 g.

Aplicamos:

3 ÷ 100 × 250

Resultado:

7.5 g

Así podemos convertir cualquier porcentaje en gramos.

Y aquí comienza una de las grandes libertades de aprender formulación:

dejamos de depender de una receta diseñada exclusivamente para un tamaño determinado.


⚖️ ¿Por qué trabajar en gramos y no en cucharadas?

Porque las cucharadas y cucharaditas son medidas de volumen.

Los gramos miden masa.

Y diferentes materias primas pueden tener densidades muy diferentes.

Una cucharada de:

aceite

agua

cera

manteca

glicerina

polvo

no necesariamente contiene la misma masa.

Por eso, cuando queremos reproducibilidad y precisión, resulta mucho más útil trabajar por peso.


🥄 ¿Entonces nunca podemos utilizar cucharaditas?

Para algunas preparaciones caseras muy sencillas pueden aparecer medidas domésticas.

Pero cuando comenzamos a formular con ingredientes que requieren porcentajes específicos —especialmente conservantes, activos y otros componentes utilizados en cantidades pequeñas— trabajar con una balanza apropiada nos proporciona mucho mayor control.

Decir:

“añade unas gotitas”

no es equivalente a decir:

“utilizar al 0.5 %.”


⚖️ La balanza se convierte en una de nuestras mejores herramientas

Cuando empezamos a trabajar en gramos, una buena balanza adquiere mucha importancia.

Pero tampoco todas las balanzas sirven igual para todas las cantidades.

Una balanza utilizada para pesar varios cientos de gramos puede no ofrecer la precisión necesaria para cantidades muy pequeñas.

Por ejemplo:

Si necesitamos pesar 0.5 g, debemos utilizar una balanza cuya resolución sea adecuada para ese tipo de medición.

Por eso algunos formuladores utilizan:

una balanza para cantidades mayores

y

una balanza de precisión para cantidades pequeñas.

Siempre debemos conocer las especificaciones y limitaciones de nuestro instrumento.


🅰️🅱️🅲 ¿Qué significan Fase A, Fase B y Fase C?

Cuando comenzamos a leer fórmulas cosméticas aparecen letras que pueden parecer misteriosas:

Fase A

Fase B

Fase C

Pero son simplemente una manera de organizar los ingredientes según el proceso de elaboración.

En una emulsión, por ejemplo, podríamos encontrar:

💧 Fase A – fase acuosa

Puede contener ingredientes como:

  • agua destilada
  • aloe vera líquido
  • glicerina
  • determinados ingredientes hidrosolubles

🧈 Fase B – fase oleosa

Puede contener:

  • aceites
  • mantecas
  • ceras
  • emulsionantes liposolubles o que se procesan en esta fase

🌿 Fase C – fase de enfriamiento

Dependiendo de la fórmula, aquí pueden incorporarse ingredientes sensibles a temperaturas elevadas, determinados activos, fragancias o el sistema conservante.

Pero cuidado:

Fase A, B y C no son reglas universales.

La fase correcta de incorporación depende de cada materia prima y de las instrucciones de la fórmula y del fabricante.


🌡️ ¿Por qué las fases pueden tener temperaturas diferentes?

Porque algunos procesos requieren calentamiento.

En determinadas emulsiones, por ejemplo, las fases acuosa y oleosa pueden calentarse antes de combinarlas.

Después, mientras la emulsión enfría, pueden incorporarse ingredientes que no deben exponerse a temperaturas elevadas.

Por eso una fórmula completa no debería indicar solamente:

qué ingredientes contiene.

También necesitamos conocer:

  • orden de incorporación
  • temperatura
  • tiempo o forma de mezclado
  • fase correspondiente
  • pH cuando aplique
  • condiciones particulares de las materias primas

La fórmula y el proceso trabajan juntos.


🧪 Un ingrediente puede aparecer en una fase distinta dependiendo de su forma

Esto es muy importante.

No debemos memorizar:

“Este ingrediente siempre va en Fase C.”

Un mismo nombre general puede corresponder a materias primas suministradas en formas o vehículos diferentes.

También pueden existir diferentes grados comerciales de una materia prima con instrucciones distintas.

Por eso debemos consultar:

la ficha técnica del ingrediente específico que tenemos.

No solamente su nombre.


💧 ¿Qué significa “agua c.s.p. 100 %”?

Esta expresión puede aparecer en formulaciones técnicas.

c.s.p. significa, en este contexto, cantidad suficiente para completar.

Si una fórmula indica:

Agua destilada c.s.p. 100 %

significa que el agua completa la cantidad necesaria para que toda la fórmula alcance el 100 %.

Veamos un ejemplo.

Tenemos:

Ingrediente %
Aloe vera 10 %
Glicerina 5 %
Aceite 10 %
Emulsionante 5 %
Activos 3 %
Conservante 1 %
Agua c.s.p. 100 %

Primero sumamos todo excepto el agua:

10 + 5 + 10 + 5 + 3 + 1 = 34 %

Entonces:

100 − 34 = 66 %

Por lo tanto:

Agua = 66 %

Ahora nuestra fórmula suma exactamente:

100 %


🤔 ¿Qué pasa si mi fórmula suma solamente 94 %?

Primero:

No inventamos un 6 % y lo añadimos a cualquier ingrediente. 

Debemos revisar la fórmula.

Puede haber varias explicaciones:

  • falta un ingrediente
  • existe un error de transcripción
  • algún porcentaje fue copiado incorrectamente
  • el ingrediente principal debía indicarse como c.s.p. 100 %
  • estamos interpretando incorrectamente las instrucciones

En algunas fórmulas, el agua u otro vehículo principal se utiliza para completar el 100 %.

Pero no debemos asumir que siempre será agua.

Necesitamos entender cómo fue diseñada esa fórmula.


📈 ¿Qué significa “uso recomendado 0.5–1 %”?

Esta es otra diferencia importantísima.

Si la documentación de una materia prima indica:

Uso recomendado: 0.5–1 %

eso significa que el proveedor establece un rango de uso recomendado bajo determinadas condiciones.

No significa:

“Debes utilizar obligatoriamente 1 %.”

Y tampoco significa:

“Si 1 % funciona, 2 % funcionará mejor.”

Debemos seleccionar una cantidad apropiada dentro de las especificaciones de la materia prima y de nuestra formulación.

Con determinados ingredientes también pueden existir límites regulatorios o restricciones según el tipo de producto o mercado.


🧴 ¿Cómo calculo el porcentaje de un ingrediente si ya conozco los gramos?

También podemos hacer el cálculo al revés.

Supongamos que nuestra fórmula pesa 250 g y contiene 10 g de glicerina.

Utilizamos:

Porcentaje = (gramos del ingrediente ÷ gramos totales) × 100

Entonces:

10 ÷ 250 × 100 = 4 %

La glicerina representa:

4 % de la fórmula


🔄 ¿Cómo escalo una fórmula sin cambiarla?

Imagina que preparaste 100 g de una loción y quedó como querías.

Ahora necesitas 1,000 g.

Si la fórmula está correctamente expresada en porcentajes, no tienes que multiplicar ingredientes “a ojo”.

Simplemente utilizas los mismos porcentajes con el nuevo tamaño de lote.

Por ejemplo:

5 % en 100 g = 5 g

5 % en 500 g = 25 g

5 % en 1,000 g = 50 g

La proporción continúa siendo:

5 %

Esto se conoce comúnmente como escalar una fórmula.


📉 ¿Y si quiero reducir una fórmula?

Funciona exactamente igual.

Una fórmula diseñada para 1 kg puede reducirse a 100 g para realizar una prueba, siempre que podamos pesar las cantidades resultantes con suficiente precisión y que el proceso sea apropiado para ese tamaño de lote.

Eso último importa.

Matemáticamente podemos reducir una fórmula muchísimo.

Pero si terminamos necesitando pesar:

0.013 g

y nuestra balanza solamente puede medir de 0.1 g en 0.1 g, ya tenemos un problema práctico.

La matemática y nuestras herramientas deben trabajar juntas.


🧮 El famoso error de “añadir el porcentaje encima”

Imagina que queremos preparar 100 g de producto terminado y nuestra fórmula contiene conservante al 1 %.

No deberíamos preparar primero:

100 g de la fórmula

y después añadir:

1 g adicional de conservante

porque ahora tenemos:

101 g de producto.

El conservante forma parte del 100 % total de la fórmula.

Si queremos 100 g finales y utilizamos conservante al 1 %, ese 1 g ya debe estar incluido dentro de los 100 g.

Este concepto evita muchísimos errores cuando comenzamos.


🧴 Lo mismo ocurre con fragancias y activos

Si una fórmula contiene:

Fragancia 1 %

ese porcentaje forma parte del 100 %.

No significa:

“Preparo toda la fórmula y después le añado 1 % extra.”

A menos que un procedimiento técnico específico establezca otra forma de cálculo, cuando estamos construyendo una fórmula porcentual completa, todos sus componentes forman parte del total.


📋 Crea una hoja maestra para cada fórmula

Una de las mejores costumbres que podemos desarrollar es registrar nuestras fórmulas.

Una hoja sencilla puede incluir:

Nombre del producto

Número de versión

Fecha

Tamaño del lote

Ingrediente

Proveedor

Porcentaje

Gramos

Fase

Temperatura de incorporación

pH

Observaciones

Número de lote

Con el tiempo, estos registros nos permiten comparar pruebas y entender qué modificamos.


🧪 Ejemplo de una hoja de formulación

Podemos organizarla así:

Fase Ingrediente % Gramos para 500 g
A Agua destilada 70 % 350 g
A Aloe vera líquido 10 % 50 g
A Glicerina 4 % 20 g
B Aceite 8 % 40 g
B Cera emulsificante 5 % 25 g
C Otros ingredientes 2 % 10 g
C Conservante 1 % 5 g
TOTAL 100 % 500 g

Ahora podemos ver de un vistazo:

qué utilizamos

cuánto utilizamos

cuándo lo incorporamos

y

qué proporción representa.


🚫 Errores comunes cuando comenzamos a formular en porcentajes

1. Pensar que 100 % significa preparar 100 g

No.

100 % representa la fórmula completa.

2. Confundir gramos con porcentajes

Los gramos son una cantidad; el porcentaje expresa una proporción del total.

3. Crear una fórmula que suma 103 %

Si estamos expresando la fórmula completa en porcentajes, debemos revisar los cálculos hasta que represente correctamente el 100 %.

4. Añadir el conservante después del 100 %

Si forma parte de la fórmula porcentual, debe estar incluido dentro del total.

5. Medir ingredientes pequeños “a ojo”

Puede generar diferencias importantes.

6. Utilizar la misma balanza para cualquier cantidad sin revisar su resolución

Una balanza puede ser excelente para 500 g y no ser adecuada para 0.2 g.

7. Pensar que todas las Fases C son iguales

Las instrucciones dependen de cada materia prima.

8. Cambiar un ingrediente y asumir que nada más cambia

Una sustitución puede afectar pH, viscosidad, estabilidad, conservación, emulsión y comportamiento del producto.


🧠 Hagamos un pequeño ejercicio

Queremos preparar:

300 g de producto

Nuestra fórmula contiene:

Agua 75 %

Aceites 12 %

Emulsionante 6 %

Glicerina 4 %

Activo 2 %

Conservante 1 %

Primero comprobamos:

75 + 12 + 6 + 4 + 2 + 1 = 100 %

Perfecto.

Ahora calculamos el agua:

75 ÷ 100 × 300 = 225 g

Aceites:

12 ÷ 100 × 300 = 36 g

Emulsionante:

6 ÷ 100 × 300 = 18 g

Glicerina:

4 ÷ 100 × 300 = 12 g

Activo:

2 ÷ 100 × 300 = 6 g

Conservante:

1 ÷ 100 × 300 = 3 g

Comprobamos:

225 + 36 + 18 + 12 + 6 + 3 = 300 g

Y ahí tenemos nuestro lote.


💡 Cinco preguntas antes de comenzar una fórmula

Antes de pesar el primer ingrediente, podemos preguntarnos:

1. ¿Mi fórmula suma 100 %?

Si está expresada completamente en porcentajes, compruébalo.

2. ¿Qué tamaño de lote quiero preparar?

100 g, 250 g, 500 g, etc.

3. ¿Mi balanza puede medir correctamente todas las cantidades?

Especialmente las más pequeñas.

4. ¿Sé en qué fase y bajo qué condiciones se incorpora cada ingrediente?

Consulta la documentación técnica.

5. ¿Voy a registrar lo que hago?

Una fórmula que podemos reproducir y estudiar nos enseña mucho más que una mezcla que después no sabemos exactamente cómo hicimos.


🌿 Pasar de seguir una receta a comprender una fórmula

Aprender porcentajes puede parecer complicado al principio.

Pero llega un momento en el que algo hace click.

De repente entendemos por qué una fórmula suma 100 %.

Entendemos por qué 1 % no siempre significa 1 g.

Podemos preparar 100 g hoy y 1 kg mañana manteniendo las mismas proporciones.

Comenzamos a comprender qué significan las fases.

Y dejamos de preguntar solamente:

“¿Cuánto le pongo?”

para comenzar a preguntar:

“¿Qué porcentaje representa y por qué está ahí?”

Ese cambio de pensamiento es una parte maravillosa del aprendizaje de formulación.

No significa que tengamos que saberlo todo.

Significa que comenzamos a hacer mejores preguntas.


✨ Formular también es aprender

En Alchemy seguimos aprendiendo sobre materias primas, procesos y formulación, y nos encanta poder organizar y compartir esa información con nuestra comunidad.

Porque en este mundo artesanal siempre aparece una pregunta nueva:

¿Por qué ocurrió esto?

¿Qué hace este ingrediente?

¿Por qué esta fórmula suma 100 %?

¿Qué sucede si cambio una materia prima?

Y cada pregunta puede convertirse en una oportunidad para aprender algo nuevo.

Porque detrás de cada creación hay una fórmula…

y detrás de una buena fórmula, hay conocimiento.

Alchemy
El arte y la magia de crear.

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